Archivo de la categoría: Sudeste asiático

Ciudad de templos

Se llamaba Kambuya, reinaba el imperio jemer, el más poderoso de todo el sudeste asiático, cuya época dorada transcurrió de los siglos IX al XIV. Ese territorio es hoy en día Camboya aunque por aquel entonces comprendía una parte importante de lo que es hoy Tailandia, Malasia, Laos, Birmania y Vietnam.

El majestuoso Angkor Wat

El majestuoso Angkor Wat

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La tribu Calamian Tagbanua de Coron

Conocí a un grupo de indígenas Calamian Tagbanua el día después de llegar a la isla de Coron, perteneciente al archipiélago de Palawan. Son uno de los grupos étnicos más antiguos de las Filipinas, habitan en Palawan y las islas Calamianes. En el año 2000 se estimó que la población de esta tribu era de 10.000 personas.

Paisajes que se avistaban por el camino en moto hasta los poblados de los Calamian Tagbanua

Paisajes que se avistaban por el camino en moto hasta los poblados de los Calamian Tagbanua

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Un paseo por la historia de Borobudur

¿Cómo puede ser que el templo budista más grande del mundo se encuentre en Indonesia, el país con más creyentes de Alá? La historia da muchas vueltas y por el año 775 d.C, cuando se calcula que fue construido, la isla de Java estaba bajo dominio de la dinastía Saliendra. Una dinastía, en sus inicios, probablemente seguidora del hinduismo pero inmediatamente convertida al budismo mahayana sin ningún tipo de resentimiento hacia el hinduismo. Los motivos por los cuáles se construye este magnífico templo apuntan a la voluntad de honrar la gloria de Buda y su fundador.

La isla de Java, perteneciente a Indonesia es donde se encuentra Borobudur

La isla de Java, perteneciente a Indonesia es donde se encuentra Borobudur.                                            Fuente: Google Maps

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Playas, paz y tranquilidad en Coron

Y después de la tormenta llegó la calma. Coron me recibió con los brazos bien abiertos. Un pueblo pequeño de habitantes muy sonrientes y simpáticos, muchos ya me conocían del barco, paseaba por las calles y los mercados y algunos me saludaban. Notaba esa mirada de complicidad, esa que nos unía por haber vivido una terrible historia días atrás.

El pueblo es fácil de visitar. En el ambiente se percibe un ritmo de vida tranquilo. Parece no haber complicaciones. Los dos mercados de la ciudad están muy cercanos el uno del otro. En uno se venden los productos frescos: pescado, carne, verdura y fruta, y en el otro se encuentra la comida preparada, te la cocinan en el momento, como la mazorca o choclo para los amigos de Sudamérica, o la venden en paquetitos y bolsitas, como los dulces.

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